El mercado de lotes con potencial de desarrollo en la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una etapa de escasas variaciones en los valores de publicación. Tras la recuperación moderada registrada durante el último año, los precios volvieron a mostrar un comportamiento prácticamente plano, con una leve inclinación descendente en algunos segmentos. En términos generales, la evolución de los valores de oferta durante los últimos dos años confirma un escenario de estabilidad, sin cambios significativos.

Este análisis se basa en el relevamiento anual que Reporte Inmobiliario realiza desde hace veinte años sobre el mercado de terrenos urbanos con aptitud para desarrollos de más de 800 m² edificables. La edición más reciente relevó 890 lotes en venta distribuidos en los distintos barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de excluir aquellos avisos que no informaban con precisión la superficie edificable o cuyo potencial constructivo no podía determinarse con certeza.

En un contexto de precios que muestran escasa variación y una oferta que continúa siendo amplia, el mercado ofrece oportunidades tanto para quienes buscan vender como para quienes analizan invertir.

Para los propietarios de lotes, la principal recomendación es trabajar con valuaciones ajustadas a la realidad actual. Los terrenos que ingresan al mercado con precios alineados con los valores efectivos de negociación tienen mayores posibilidades de concretar una venta en plazos razonables, mientras que las sobrevaloraciones suelen traducirse en largos períodos de comercialización sin siquiera obtener visitas.

Para los desarrolladores e inversores, el escenario continúa siendo favorable para identificar oportunidades. La estabilidad de los valores y el mayor margen de negociación respecto de años anteriores permiten evaluar proyectos con mayor previsibilidad, especialmente en terrenos con buena ubicación, normativa clara y potencial constructivo que maximice la rentabilidad futura.

A esto se suma un factor que el mercado sigue de cerca: si el tipo de cambio consolida la tendencia alcista que comenzó a observarse en las últimas semanas y se sostiene en el mediano plazo —un escenario que varios analistas económicos consideran probable—, el costo de construcción medido en dólares tendería a moderarse. Esto mejoraría la ecuación económica de muchos proyectos inmobiliarios y podría traducirse en una mayor demanda de terrenos aptos para desarrollo, especialmente en las zonas con mayor potencial de valorización.